Colecciones


MONTSERRColección de la Abadía de Montserrat

La colección de la Abadía de Montserrat, donada a su muerte por el Padre Ramón Roca-Puig, presenta un gran valor documental, literario e histórico. Consta de más de 1500 piezas en papiro y pergamino procedentes de Egipto que componen un abanico cronológico que abarca desde época ptolemaica hasta el siglo X d.C. La colección fue reunida por el mencionado Padre Roca-Puig (1906-2001) en sus viajes al Cairo y mediante otras adquisiciones en anticuarios europeos.

En 1998 el Padre Ramón Roca-Puig decidió cambiar el nombre de Papyri Barcinonenses por Papyri Montserratenses II, debido a que pasó sus últimos cuatro años de vida en el monasterio, al que dejó todas sus posesiones, aunque posteriormente se ha decidido llamarla por razones prácticas P.Monts.Roca. Algunas de las piezas son auténticos tesoros, tanto literarios como documentales. Están escritos fundamentalmente en griego y en copto, aunque hay un número considerable de piezas en latín, árabe y demótico. Por otro lado, ésta no es la primera colección que entra en Montserrat.

La primera colección, de un volumen aproximado de 200 piezas, está compuesta principalmente por material griego, con unas pocas piezas en copto, árabe y demótico. Esta colección fue traída al monasterio en 1928 por el Padre Bonaventura Ubach (1879-1960), también responsable de la adquisición de las magníficas colecciones orientales del Museum Biblicum y la Biblioteca de Montserrat.


palauColección Palau-Ribes

Los más de 2000 manuscritos que constituyen los fondos de la colección Palau-Ribes fueron adquiridos por el Padre Josep O’Callaghan (1922 – 2001) bajo el mecenazgo de su cuñado Josep Palau-Ribes i Casamitjana, quien da nombre a la colección, durante la década de los 60. La colección fue depositada en el Centro Borja de Sant Cugat del Vallés, donde sirvió de sustento al Seminario de Papirología de la Facultad de Teología de Barcelona hasta que su transformación en la Facultad de Teología de Cataluña en 1983 marcó el final del seminario..

A la muerte de O’Callaghan en 2001 los papiros fueron trasladados al Archivo Histórico de los Jesuitas en Cataluña, donde se encuentran actualmente. Aproximadamente un centenar de papiros de la colección han sido publicados, principalmente en los volúmenes de Studia Papyrologica, revista que fundó Josep O’Callaghan en 1962. Esta muestra relativamente pequeña de la colección es bien significativa de la riqueza de la misma: nada menos que siete lenguas antiguas están presentes en ella: griego, latín, copto, demótico, hebreo, árabe y siríaco; el período cronológico cubierto va desde el s. VIII aC hasta el s. X dC, mientras que la naturaleza de los textos ofrece un amplísimo espectro, desde textos literarios profanos y bíblicos (destaca especialmente el evangeliario copto del s. V, el más antiguo que se conserva), hasta documentos oficiales de carácter administrativo, pasando por textos mágicos y escolares.


pastorColección de la Fundación Pastor

La Fundación Pastor de Estudios Clásicos de Madrid, actualmente presidida por el Dr. Emilio Crespo (UAM), posee una colección papirácea de dimensiones algo más reducidas que las de la colección Palau Ribes o la de la Abadía de Montserrat, pero de una composición similar a las mismas. Sus casi cuatrocientas piezas fueron una donación personal de Penélope Photiadés a la Fundación durante la presidencia del Dr. M. Fernández Galiano.

Hay que destacar de esta colección una serie de documentos escritos en dialectos de la lengua copta que hasta la fecha están muy escasamente documentados en el conjunto de las colecciones papirológicas a nivel mundial. Dicho grupo de documentos reviste por tanto una gran importancia para los estudios filológicos dialectales del copto.

Otra pieza interesante de esta colección es una parte del códice 967 del Antiguo Testamento, parte del cual también se conserva en Montserrat. Otras piezas, textos griegos documentales, fueron publicadas por Sergio Daris, O’Callaghan, Youtie, Treu o la misma Photiadés. La colección Pastor fue restaurada en los años 90 por la Dra. V. Spottorno, miembro de nuestro equipo, y se encuentra en condiciones estables de conservación.